Recambios de impresora 3D que conviene tener en el cajón
Una impresora 3D es una máquina de consumibles. Las piezas que fallan son casi siempre las mismas y casi todas cuestan menos de cinco euros. Tenerlas en un cajón convierte una avería de tres semanas en una de veinte minutos.
Boquillas
Lo más consumible de todo. El latón se desgasta con PLA normal en unos cientos de horas y con filamentos cargados (fibra de carbono, madera, brillantina, GITD) en muy pocas.
- Ten al menos tres de 0,4 mm, que es la medida estándar.
- Una de 0,6 mm para imprimir rápido piezas grandes y una de 0,2 mm para detalle.
- Si usas filamentos abrasivos, boquilla de acero endurecido.
Síntoma de boquilla gastada: el agujero deja de ser redondo, las paredes salen irregulares y la primera capa nunca queda bien por más que niveles.
Termistor y cartucho calefactor
El termistor es un cable finísimo que se rompe por fatiga en la curva de entrada al bloque. Cuando falla, la impresora aborta con un error de temperatura a mitad de pieza. El cartucho calefactor también se abre con el tiempo.
Los dos son baratos y tardan diez minutos en cambiarse. Comprueba la tensión (12 V o 24 V) y la potencia (30 W, 40 W) antes de comprar.
Ventiladores
Hay dos y hacen cosas distintas:
- El del disipador del hotend nunca debe parar: si se queda quieto, el calor sube por el heatbreak, el filamento se reblandece antes de tiempo y se produce un atasco.
- El de capa enfría la pieza y sí se controla por software.
Los de 4010 y 5015 son los tamaños habituales. Un ventilador que empieza a hacer ruido está a punto de pararse: cámbialo antes.
Tubo de PTFE y heatbreak
En los extrusores tipo Bowden y en los hotends con PTFE interior, ese tubo se degrada con el calor y se deforma en el extremo, dejando un hueco donde se acumula filamento. Es la causa clásica de los atascos intermitentes después de meses funcionando bien. Ten un metro de tubo y un par de racores.
Correas, poleas y rodamientos
Las correas GT2 se destensan y acaban con dientes redondeados: el síntoma son capas desplazadas siempre en el mismo eje. Las poleas locas con rodamiento se agarrotan y chirrían.
Lo que casi nadie tiene y hace falta
- Agujas de limpieza de 0,4 mm para desatascar en caliente.
- Llave fija fina para apretar la boquilla en caliente, que es como se hace.
- Espátula decente y laca o barra adhesiva para la cama.
- Final de carrera de repuesto: son mecánicos y se rompen.
- Cable de silicona fino para rehacer el cableado del cabezal, que es donde más se dobla.
Mantenimiento que evita recambios
Limpiar y lubricar los ejes con grasa adecuada, revisar la tensión de correas cada pocos meses, apretar los tornillos del cabezal —que se aflojan con la vibración— y no dejar filamento cargado meses sin usar. Con eso, la lista de arriba dura mucho más.
Lo que necesitas, en nuestra tienda
Secciones relacionadas del catálogo

